La mayoría de los proyectos empiezan por la casa. Yo empiezo por la persona que la habita.
¿Y si antes de transformar tu casa hubiera que escuchar qué está pasando en tu vida?
AJANTA nace de una manera de entender el interiorismo: la casa no es solo un espacio físico. El espacio que habitamos habla de nuestra manera de vivir.
Con los años empecé a observar algo que se repetía en mis proyectos: muchas veces detrás de una casa que necesitaba cambiar, había tambien una persona atravesando un cambio.
Una nueva etapa. una separación, los hijos que se van, una pérdida, una nueva forma de vivir.
La casa empieza a quedarse pequeña para algo que está cambiando dentro.
Y entonces comprendí que “La casa nunca es solo la casa” y que mi trabajo podría empezar mucho antes de elegir una distribución, un material o un mueble.
Escuchando a la persona para entender qué necesita realmente de su casa.
Porque quizás antes de preguntarnos cómo queremos que sea nuestra casa, necesitamos preguntarnos qué tipo de vida queremos vivir en ella.
La casa deja de ser un objeto y se convierte en un lenguaje.
Si la casa participa de nuestra manera de vivir, diseñarla también puede ser una forma de cuidar esa vida.
Creo espacios pensados para bajar el ritmo, descansar, sentirnos cómodos y recuperar un lugar propio.
La luz, la distribución, los materiales, las texturas y la relación entre los espacios construyen una experiencia que va mucho más allá de lo estético.
Casas par vivir en calma.
